Errores de ortografía comunes en español — y cómo evitarlos

Ocho confusiones aparecen una y otra vez en los textos en español — tanto en correos como en solicitudes. Aquí están, con ejemplos y trucos que de verdad se quedan en la memoria.

1. a ver o haber

Haber si nos vemos pronto. A ver si nos vemos pronto.
Truco: a ver viene de «ver» (vamos a ver, a ver qué pasa). haber es el verbo auxiliar: «Debe haber una solución».

2. ahí, hay o ay

Ahí un problema en el informe. Hay un problema en el informe.
Truco: hay = existe; ahí = lugar; ¡ay! = exclamación. La frase de apoyo: «Ahí hay un hombre que dice ¡ay!».

3. porque, por qué o porqué

No vino porqué estaba enfermo. No vino porque estaba enfermo.
Truco: los tres existen y son correctos en su sitio: ¿por qué? pregunta («¿Por qué no vino?»), porque responde y da la causa, y el porqué es un sustantivo válido: «No sé el porqué de su decisión».

4. haya o halla

Espero que se halla recuperado. Espero que se haya recuperado.
Truco: haya es del verbo haber («espero que haya tiempo»); halla es de hallar, encontrar: «El museo se halla en el centro». Si puedes cambiarlo por «encuentra», es con ll.

5. echo o hecho

He echo todo lo posible. He hecho todo lo posible.
Truco: hecho es de hacer y lleva h. echo es del verbo echar — y «echar» echa la h fuera: «Te echo de menos» es correcto sin h.

6. sino o si no

No es lunes, si no martes. No es lunes, sino martes.
Truco: sino contrapone («no A, sino B»). si no es condición: «Si no llueve, vamos». Prueba: si puedes meter algo entre «si» y «no» («si acaso no llueve»), va separado.

7. qué o que (la tilde de las preguntas)

No sé que decir. No sé qué decir.
Truco: qué lleva tilde cuando pregunta o exclama — también en preguntas indirectas: «No sé qué decir», «Dime qué prefieres».

8. demás o de más

Los de más llegaron tarde. Los demás llegaron tarde.
Truco: demás (junto) = los otros, el resto. de más (separado) = de sobra: «Pagué diez euros de más».

¿Y si aun así se escapa algo?

Incluso con todas las reglas en la cabeza, los errores se cuelan — sobre todo con prisa. Para eso hay una red de seguridad sencilla: pasar el texto terminado una vez por un corrector ortográfico que explique las correcciones en lugar de solo subrayarlas. Así, de paso, conoces tus tropiezos personales.

Revisa tu texto en segundos

El corrector tranquilo de SkrivSikkert encuentra estos errores — y explica cada corrección con un truco breve. Gratis y sin registro.

Ir al corrector ortográfico